domingo, 10 de agosto de 2025

The Middle

Hace mucho no vengo por acá. Estoy cansado, hoy corrí 16 kilómetros y caminé otros 4. El micropunto me dio mucha energía y era necesario quemarla. Alcanzó de sobra para las introspecciones, para la reconfiguración neuronal, para fijar objetivos y dar los primeros pasos. Quedó energía para correr, aunque, algo que nunca hago, hoy decidí parar cinco minutos y acostarme en el pasto, ver el sol, tomarle fotos a los patitos. Y seguir corriendo. 

De momento empecé a llorar. ¡Salud por eso! 

VAMOOOOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSS

Empecé a llorar escuchando "The middle" de Jimmy Eat World. La verdad, hasta hoy que iba corriendo, ya en el parkway, kilómetro 12.5 de 13 (fueron 16 al final), fue la primera vez que detallé la letra de la canción. It just takes some time. Everything will be just fine. 

Solo el Padre Sol, la Madre Tierra y mi hermana Luna saben cuánto he sufrido para llegar hasta aquí. Desde que empecé la maestría han pasado más de diez años, desde que empecé con este sueño, Solaria-Aurora, ya casi se cumplen 8 años. Estoy seguro de que hacia agosto de 2017 empecé por primera vez a pensarlo en serio, el día que quedó en los libros es el 15 de septiembre, un día después de la muerte de mi abuelo Luis. Creo que eso ya está narrado en este blog, en algún otro lugar.

Fueron años buscando, investigando, dedicando mi vida de lleno, dejando de lado todo lo demás, renunciando a la comodidad de un presente, tragándome toda la mierda del mundo que te puedas imaginar, imaginaria persona que me lee ahora. Solo el Universo sabe cuánto sufrí durante estos años. Ya a estas alturas ni siquiera sé qué palabras servirían para describir ese sufrimiento, pero haré el intento: mientras un águila me destazaba las entrañas a diario, fui capaz de dar una demostración excelsa de concentración y aprendí la teoría del paradigma holográfico. 

Ayer vi las 4 películas de Rocky en la tarde y en la noche. En algún lugar de este blog, hacia el inicio, en alguna entrada de blog dije que mi don, si es que acaso tengo tal cosa, se parece más al de Rocky Balboa que al de Albert Einstein. Mi don es saber sufrir. A sufrir me enseñaron Buda y el Diego. Ha pasado mucho tiempo, pero esta historia apenas está empezando. 

Me enfrento a un reto muy grande, sin temor a equivocarme puedo afirmar con toda seguridad que, hasta ahora, es el reto más grande y más importante al que me he enfrentado en mis treinta y dos, casi treinta y tres años de vida. Que esto llegue justo para mi cumpleaños 33 es una coincidencia maravillosa, casi diría que no es una coincidencia sino una sincronicidad, en el estricto sentido jungiano de la palabra. Los eventos externos del universo percibido se alinearon con los eventos simbólicos del yo percibido para crear una conjunción cósmica: Finalmente llegó la hora de ser admitido.

Todos estos años estuvieron atravesados por esa duda, hacerlo o no hacerlo. Y si lo hago, ¿en dónde? No me quiero ir de Colombia. Antes tenía una excusa para no querer irme, pero una vez que la excusa expiró, me quedé con las razones válidas: el mundo se está yendo al carajo y no tengo comprada la vida, nadie la tiene. No quiero estar lejos de las personas que amo. El proceso es bastante exigente, de por sí, como para añadirle la extrema dificultad de aprender un idioma nuevo, en un país nuevo, lejos de mi hogar, de la gente que amo, de un abrazo, de un tintico de mi mamá, de un partido con los ponys... 

Ah, la duda.

Pero eventualmente todo está cayendo en su lugar. Llegó una oportunidad, llegó la oportunidad que he estado esperando desde 2017. Quizás la oportunidad estaba ahí antes, sé de 2022, aunque yo no estaba listo en 2022. Ese año estuve al borde del precipicio, literalmente, pero caí en cambio en el lugar que ahora me da de comer y alimenta mis sueños. Así que la decisión está tomada: esta es mi oportunidad, esta oportunidad tiene escrito mi nombre en letras doradas. Todas y todos los budas en las 10 direcciones, mis protectores, el cielo, mi abuelita, ayudaron para que la oportunidad se abriera.

Oficialmente, la oportunidad se abre mañana. Linda sincronicidad, justo después de uno de los mercurio retrógrado más difícil de navegar. Si no estoy mal, mientras estoy escribiendo esto, en el cielo se encuentran alineados mercurio, marte, jupiter y saturno. ¿O es venus en vez de marte? El caso es que el cielo está actuando y mi deber es actuar. Ahora suena en loop "Vive a tu manera" de Herencia de Timbiquí. Solo un camino hacia el final... 

Gracias a la vida porque no es la primera vez que me enfrento a un reto de esta magnitud. En retrospectiva, me parece milagrosa la primera vez. Para esta oportunidad, tengo la experiencia, sé cómo se juegan estos partidos, sé cómo se juegan las finales, sé que las finales no se juegan, LAS FINALES SE GANAN. 

Y eso es lo que voy a hacer. Cada una de las células de mi cuerpo, cada una de las moléculas, de los átomos, de las memorias, las ilusiones, los sueños, la totalidad de mi ser está enfocada hacia un solo objetivo. 

La Madre Tierra conoce perfectamente cuál es mi intención, no me interesa demostrarle nada a nadie. Solo hacer mi trabajo de la forma correcta y cumplir mi misión en esta vida. Para ello... PARA LLEGAR A LA GLORIA NECESITAMOS ENTREGA ABSOLUTA. GANARÉ. SERÉ CAMPEÓN DEL MUNDO.

Solicito ayuda de todas y todos los budas en las diez direcciones del espacio, porque VOY A ENTREGAR LO MEJOR DE MÍ, VOY A DARLO TODO, VOY A DEJARME LA PIEL EN LA CANCHA, SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS, VOY A GANAR. VOY A GANAR!!!! VOY A GANAR ESTA FINAL!!!!! VOY A LOGRAR LA VICTORIA MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA HASTA AHORA!!!!!!! 

OM AH HUM VAJRA GURU PADME SIDDHI HUM.